Tras casi 4 años de ausencia, he decidido retomar este pequeño rincón.
Muchas cosas buenas han pasado. Por el contrario sólo puedo recordar una mala... Aunque pensándolo bien, tampoco ha sido tan mala vista desde ahora. Son esas cosas que pasan y que con el tiempo recuerdas hasta con cariño. El caso es que circunstancias y cosas vienen y van, y los cambios parecen volver a querer entrar en mi vida; concluyo entonces que (haciendo gala del nombre del Blog) la normalidad para mi puede ser –digamos que- bastante relativa y a veces extraña.
Y entonces una pregunta viene a mi cabeza: ¿Cuántas veces alguien puede decir: "las cosas pueden cambiar de un momento a otro. En un mes... incluso mañana todo puede ser diferente...", y de verdad cambian?
Pues me ha sucedido. True Story. Fue la semana después de Reyes, cuando simplemente decidí dejar fluir las cosas y olvidarme de creer que llevaba las riendas de mi “vida estable”. No entraré en detalles puesto que quienes me conocen saben de qué hablo, y quienes no (no se engañen) también.
Pienso que es una especie de hecho recurrente (Comúnmente llamado "Patrón") que sucede en mi vida: cuando tengo algo de estabilidad, el Universo conspira para que eso cambie, lo que puede considerarse muy amable y considerado teniendo en cuenta que las intenciones se han lanzado conscientemente hace algún tiempo. Con lo que en conclusión: Tengo lo que quiero… y eso es excesivamente bueno.
Siento que estoy saltando de una idea a otra, pero llegaré a un punto, lo prometo…
Desde que vine a España, me he considerado una persona adaptable y cambiante, no excesivamente apegada a "mis cosas" y con la mente siempre muy abierta a nuevas experiencias y vivencias. Generalmente solo cuestiono lo que sucede cuando ello hace daño a alguien o veo que no hay lógica o practicidad en las decisiones o hechos… siempre es más fácil mirar la paja en ojo ajeno, y es difícil cuando comienzas a darte cuenta que, a veces, el prójimo puede tener la viruta en el ojo pero tú estás metido en un pajar. Cuando te ves así, sabes que es momento de moverse y cambiar.
Aquí es donde quería llegar: el Universo parece estarme respondiendo muy bien… Así que ya no puedo hacer otra cosa que modificar hábitos y dejarme caer nuevamente al vacío. Suele salirme bien.